Abandonado a mi suerte
Ayer me
dijiste que si, que todo se arreglaría entre tú y yo. He vendido mi paciencia,
atesoraba demasiada y se estaba volviendo ingobernable. El amor entre dos
hombres es otra cosa, es fangoso e irreverente.
No he
podido dejar de pensar en ti, no se donde estarás ni si andarás dándole vueltas
a mis lágrimas. Dar pena, después de todo, no va a ayudarnos a vernos sin
antifaces o evitando más reproches.
Me
salgo de la cama esperando el teléfono sonar, con los pelos enloquecidos para
hacer juego con mi cordura y una mano metida en los calzoncillos, buscando
calor, sigo endurecido. Los escalofríos y el mal cuerpo de después de las
noches de furia me ponen a tiro como un pato en un estanque el día de la caza.
Soy un blanco fácil. Hoy no es el caso, menos mal…
Sigo endurecido cuando me lavo los dientes, que mal sabor de boca me ha dado dormir con la boca apretada y las muelas chirriando ¿Dónde estarás?
No hay
ropa tirada por el suelo, tampoco platos en el fregadero y para colmo todo el
mundo continua durmiendo. El suelo está frío pero prefiero pisarlo descalzo, ya
estaba cansado de tanto calor. Como hoy no voy a poder leer tampoco, he puesto
el Introspective de los Pet Shop
Boys ¿Por qué será que este disco siempre me hace sentir algo diferente?, serán
las canciones acertadamente largas, eternas. Los sonidos del ayer que se
proyectan en el mañana, todo parece tener mañana salvo tú y yo. Sigo esperando
tu llamada.
El
arrebato de los primeros acordes de estas magníficas canciones le da colores
densos al ambiente seco de un tema helado y hecho de frases de un diario como
el mío. Podría dejarte decir adiós, o
podría amarte si lo intento...y podría… Abandonado
a mi suerte…probablemente lo haría ¿Qué quiere decir esto, que he
vuelto a equivocarme…? El piano y los
sonidos antes de hablar y hablar y hablar. Estribillo automático y efectivo. Gozosos
y desconsolados arreglos orquestales que durante ocho minutos me hace creer que
estoy solo, ¿Y si en el mundo ya no queda nadie?
Quizá
podría retomar ideas de ayer, las que parecían lúcidas y esperanzadoras…. Quiero un perro, dice su voz dulce, un gato no, que lo arañan todo…
¿Y para que quiero un perro yo?, no soy capaz de cuidar de nada, ni de nadie….
Al final siempre me dejo llevar por mi otra parte, de la que siempre me
arrepiento, de la que siempre me avergüenzo justo después. Conocimiento de
causa. El fin justifica los medios. Al final, todo se sabe. No hay catástrofe
que por bien no venga… – ¡Vale ya…! – El
baile dominó…, ese es el objetivo cuando ya he tomado, camisetas húmedas,
impudor, alguna vez se tiene que acabar…. El objetivo para todos es el mismo,
los mismos, siempre son los mismos… Carnaza, vaselina y adiós.
¿Cómo
pueden esconderse todas mis faltas en este disco introspectivo? Abro las
ventanas y saco mis músculos al exterior, para lucirme y regalarme más
seguridad. Ninguno mira. No hay nadie fuera ¿Y ahora qué? Me encantan las voces
de esta canción, ‘All day, all day…’
todo el día, todo el día. Son muy sutiles los Pet shop boys, ya no se hacen
himnos tan armónicos y elegantes. Han pasado casi veintitrés años y me sigue
resultando nuevo, pop bailable para siempre de esos a los que el maquillaje de
la época le sigue resultando un último grito. Que luego digan que los ochenta
fueron una horterada. Que guapos éramos todos. Que morbosos parecían nuestros
pecados entonces… Otra vez el laberinto…
No tengo miedo es otra canción de esas de mensajes, de símbolos, de tragar saliva…Tu vida es un misterio, la mía un libro abierto. Si pudiera leer tu mente, creo que echaría un ojo. No me importa, no tengo miedo ¡Que valientes somos todos saliendo del cascarón!
Me
gustaría haberlo hecho mejor, pero se supone que todo va así, cuando
sobrevienen los golpes terminas por antecederte y evitarlos. Eso debería, pero
entonces no sería yo mismo, de ser así no te echaría de menos... Los que
crecimos con estos discos con indiscutibles letras en toda regla, somos un poco
más agudos, más gatos por que siempre queríamos lo que no debíamos tener, lo
que llenaba de pudor a la mayoría ¡Como ha asfixiado los hábitos la decencia
con los años! La caída de la censura fue un paso colosal que dieron en la gran
bretaña antes que aquí, y le seguimos rollo flautista con deseos de abrir nuestro
calabozo de las prohibiciones enlatadas, de lo usurpado por vetustos ‘seres’
menores. Que gusto daba dar o recibir, cada uno lo suyo, sabiendo que estábamos
iniciando una nueva etapa sorprendente y llena de opciones de verdad
heterogéneas. Ahora todo resulta mucho más inapetente, las discordancias son
tontas del culo y los escándalos se han vuelto insensatos y desproporcionados
en causa efecto. Para no tener miedo, tienes que haberlo sentido antes… y me
pregunto, hoy, ¿Qué llega antes o después?
Elvis
se comió el mundo entero. Si. Su mejor canción será muestra de inspección en el
intercambio de piezas culturales interplanetaria del año dos mil sesenta y
nueve… ¿Nos dará tiempo de estar? Always on my mind, Siempre en mi mente, en mis pensamientos… Como tu. Pet shop boy se
lucen como nunca, espectaculares (Si, irrepetibles a pesar de), exageradamente única
para ser una versión. Arranca como una voladura perfecta de sonidos a modo de
columna vertebral que cuadra pieza a pieza como si fuera cosa de la naturaleza.
Arreglos diádicos entre música e interpretación lapidaria, de contenido
explosivo y con los arreglos exactos, permitiéndole la repetición obvia de la
frase estrella por pura reverencia. Es casi un rito semiótico si cierras los ojos
y decides cantar con una sonrisa en los labios.
Me acerco a mirar el móvil antes de que empiece el tema más categórico y positivista, ‘Está bien’, pero bien en el mejor sentido de la palabra. Empírica pura. Los males que también hoy soportamos con otros rostros a los que atacar, con guerras. Una temprana mención al cambio climático y sus desiertos a la conquista de nuevos territorios. Y la música, que se oiga siempre, que permanezca. Mil veces dicen todo bien y mil veces me lo repito murmurando, intentando ser un poco más armónico, como un robot.
Móvil
en mano, un mensaje, es él: Todo bien, siempre estás en mis pensamientos. Ya no
tengo miedo…, bailemos juntos. Quiero un Chihuahua y quiero dejar de estar
abandonado a mi suerte… ¿Nos vemos?
Dentro
del laberinto escondo por los rincones señales para saber volver, por si decido
volver. Por los pasillos donde me transportan las ganas término por acertar,
pero el peligro de encontrarme me causa un vértigo inevitable.
Mirémonos
juntos ante el espejo y que siempre
suene la música…
-i
Comentarios
Bueno, muy bueno, inevitable influencia ELT & Sci-Fi en tu prosa.
Esos Aliens se olvidarían de su planeta, de su anillo de asteroides y de sus tres lunas con sólo un párrafo de Are you Lonesome
Do the chairs in your parlor seem empty and bare?....
You know someone said that the world's a stage
And each must play a part.